Una hipoglucemia extraña

Introducción

Hace bastante tiempo que no escribo un artículo en esta web, mis títulos médicos o deportivos brillan por su ausencia, no obstante, creo que muchas personas aficionadas al deporte están perfectamente capacitadas para aportar mucha sabiduría con su experiencia para beneficio de otros deportistas. A continuación redacto un episodio de hipoglucemia (pájara) que viví en mis carnes de una forma bastante inesperada.

 

El desencadenante

Era el 4 de agosto de 2013, un domingo estupendo con cielo despejado, muy temprano, aún era de noche, metí mi bicicleta en el maletero del coche y me reuní con mis compañeros de grupeta, nos fuimos hasta la sierra de Gredos, desde allí arrancamos todos en bici para hacer una ruta de 120Km bien serviditos de montaña (2.700 metros de desnivel positivo), éramos unos 8 amigos, la idea era completar la ruta planificada a mediodía y comer en un restaurante un buen chuletón.

La cosa fue bien, terminamos de comer y todos de vuelta en coche a casa. La ruta quedó registrada aquí, también os la pongo incrustada a continuación:

Para mi nivel fue una ruta bastante exigente, llegué a casa con la sensación de haber hecho una gran ruta y un excelente entrenamiento. Hasta aquí todo fenomenal, por la tarde creo recordar que dormí la siesta profundamente, creo que no llegué a merendar, cené algo más temprano de lo normal y al rato me fui a cama, tenía que acudir a mi puesto de trabajo a la mañana siguiente (lunes).

Desperté con la sensación de tener el estómago embotado, casi no tome desayuno porque sentía que la cena del día anterior aún estaba en mi estómago, me fui a trabajar. En el trabajo no mejoraba mis sensaciones y pensé que algo tenía que comer porque notaba que iba algo flojo, fui a cafetería y tomé desayuno común (café y tostada creo recordar), llegué a mi puesto y después de una media hora aún sentía que tenía el estómago a tope, «seguro que la cena no me ha sentado bien» pensé, entre las 10:00 y 10:30 de la mañana comencé a sentirme mal, bebí una coca cola creyendo que ese azúcar iría rápidamente a la sangre, nada, sentía nauseas y un poco de mareo, comencé a sentir que sudaba frío, estos síntomas fueron aumentando en intensidad, hasta que me di cuenta de que tenía que volver a casa, a las 11:30 previo aviso salía de trabajar y de camino a la estación me di cuenta de que había hecho lo  mejor, dentro de la estación entré al aseo en el cenit de malestar y vomité cena y todo lo que había intentado ingerir hasta entonces, mi cuerpo había estado sin alimento prácticamente desde la comida del mediodía justo después de la ruta ciclista, pensé que vomitar era lo mejor y que a partir de entonces podría tomar y asimilar cualquier alimento, tuve que subir al tren rápidamente y esperar a llegar a casa para comer, al salir del tren aún me quedaba llegar hasta el coche a pie y hacer 10 minutos de conducción. Los síntomas de mareo y flojera iban en aumento, cuando llegué a casa en coche, paré el motor y al salir del coche para entrar a casa me costaba gran esfuerzo ponerme en pie y caminar, era tarde (pensé), la pájara o hipoglucemia me había atrapado, me había vencido, a duras penas y con temblores de piernas entraba en casa, fui hasta la cocina y llené un vaso de agua, la mezclé con al menos 5 cucharadas de azúcar y comencé a beber.

En cama, sin energía ni para pensar, solo quería descansar y dormir, ese día estuve completamente abatido.

La recuperación fue lenta, me costaba beber ese agua azucarada pero sabía que era lo mejor, poco a poco fui cogiendo fuerzas y por la noche conseguí cenar algo decente, sopa con fideos si mal no recuerdo.

 

Lo que yo sé acerca de la hipoglucemia

El que más y el que menos conoce lo que es una pájara, por este nombre coloquial definimos la hipoglucemia, no es ni más ni menos que un nivel bajo de azúcar en la sangre, teniendo en cuenta que nuestro cerebro consume exclusivamente azúcar o glucosa, es lógico deducir que se produce un fallo neurotransmisor, mareos y náuseas, además de flojera física.

Como todo en el cuerpo, tan malo es un nivel bajo de azúcar como un nivel alto, un nivel bajo se corrige con una alimentación normal y ya conocemos más o menos los síntomas que pueden variar un poco según la persona (yo ya sé como me afecta), un nivel alto se llama «hiperglucemia» y sus síntomas son tener mucha sed, cansancio, visión borrosa y tener que ir al baño con frecuencia, si es demasiado alta también sentiremos náuseas. El cuerpo responde a un alto nivel de azúcar segregando y liberando la hormona llamada insulina en la sangre, la insulina se crea en el Pancreas y sirve para almacenar la glucosa sobrante en sangre en forma de glucógeno.

Con esto se entiende la enfermedad «diavetes», estos enfermos no segregan insulina en cantidad suficiente.

La pájara que sufrí fue causada por el encadenamiento de dos cosas:

  1. La actividad física del día anterior agotó las reservas energéticas en mi cuerpo.
  2. La indigestión mantuvo al cuerpo sin tener de donde sacar energía basal.

Ambas cosas provocaron que los niveles de azúcar en sangre bajaran por debajo de los niveles mínimos ya que aún sin hacer deporte el cuerpo tiene un consumo basal o mínimo para seguir vivo, respirar, etc…

La hipoglucemia o pájara es muy conocida por los ciclistas, pero no solo puede ocurrir a los deportistas.

¿Quien no recuerda la hipoglucemia que sufrió el mismísimo Miguel Indurain? Aunque esta, a diferencia de la que yo sufrí le ocurrió en plena ruta que es lo más conocido:

Este fue el día en el que Indurain demostró que es humano.

Chema Arguedas habla mucho del peligro de comer mucho alimento azucarado antes de una prueba deportiva, esto provoca un pico de insulina importante en el cuerpo que hace que el rendimiento disminuya por un buen rato, cosa distinta es comerlo cuando ya estamos en plena actividad.

 

Lecciones aprendidas

La alimentación en el deporte es muy importante antes y durante el mismo, pero también es muy importante después, una correcta reposición de nutrientes es fundamental para recuperar el nivel físico, para mejorar cualidades y para no sufrir una hipoglucemia como me pasó a mi.

Hasta aquel día, solo conocía la hipoglucemia como un mal que solo te puede afectar en plena actividad física cuando no te alimentas en ruta suficientemente y por ello siempre tomaba mis precauciones, nunca presté demasiada atención a la alimentación después de un entrenamiento, nunca me pasó nada así.

Lo mejor que podemos echar mano después de una buena ruta son alimentos de alto índice glucémico, esto libera al estómago de trabajo y el alimento llegará antes al torrente sanguíneo y a nuestros órganos vitales, en resumen: seguir comiendo como lo hacemos durante la actividad física por un rato más, luego ya se puede comer de otra manera más cotidiana.

Espero que mi experiencia os haya sido al menos entretenida.

CUR.

La muerte silenciosa

¿Sientes cansancio a todas horas? ¿Te has sentido alguna vez muy irritable después de comer? ¿Haces deporte y aún así no notas resultados en el control de peso? ¿Eres de los que se esfuerzan en comer saludablemente y no notas cambios?

Existe en España un “condimento” en muchos alimentos el cual te puede estar haciendo más daño del que tu crees.

Hace algún tiempo publiqué un post en el cual explicaba de lo perjudiciales que son las grasas trans para nuestro cuerpo:

http://pedaleando.esy.es/index/2013/11/13/razon-de-peso-grasas-3ra-parte/

Da igual si eres deportista o no lo eres, este tipo de grasa te perjudica grabemente.

Yo no tengo titulación médica y quizá este Blog no te interesa o no tiene para ti suficiente rigor profesional.

Por favor visita y lee este enlace:

http://www.que.es/ultimas-noticias/sociedad/201312090800-grasas-trans-plaga-occidente-comer.html?anker_1